Acreditación de centros:
Nº 17 Sección 2ªicass - Nº39/C222


Elegir bien a un cuidador

La familia continua siendo el principal punto de apoyo para muchas personas de la tercera edad. A pesar de las prestaciones que se ofrecen desde las instituciones públicas y privadas son los familiares quienes más a menudo cuidan a sus mayores. La incorporación de la mujer al trabajo y el ritmo de la sociedad actual imponen, cada vez con mayor frecuencia, que haya que recurrir a personas ajenas al hogar para que se encarguen del cuidado y atención de sus mayores. La mujer sigue siendo la cuidadora principal De sus capacidades y de su empatía con nuestro familiar va a depender una buena parte de su felicidad y bienestar. A pesar de que la esperanza de vida es cada vez más larga no todo el colectivo de personas mayores logra llegar hasta el final de su vida en perfectas condiciones. Aunque no estén enfermos a menudo los mayores requieren la ayuda de terceras personas para realizar algunas de sus tareas cotidianas como acudir al médico, cocinar o bañarse, aunque sean capaces de vivir solos. Sigue siendo la familia, y en especial la mujer, la encargada de atender y de cuidar a los abuelos, a los suegros o a algún pariente de edad avanzada. A pesar de su incorporación al mercado laboral y al incremento de los recursos públicos y privados de los últimos años en el 87% de los casos es una mujer la que atiende a la persona mayor de la familia. En el 77% de los casos esta mujer está casada y su edad media es de 52 años. En el 60% de los casos vive con el familiar que atiende y tiene algún grado de parentesco con él (el 43% son hijas, un 22% esposas y un 7,5% nueras). En más de la mitad de los casos la mujer no recibe ayuda de ninguna otra persona para realizar esta tarea. ¿Cómo elegir al cuidador ideal? Debe tener vocación: tiene que gustarle trabajar con personas mayores. Debe tener la formación necesaria, especialmente cuando se trata de personas dependientes o imposibilitadas. Debe tener intuición para alertar a la familia, al médico o a los servicios sociales de cualquier anomalía que detecte. Debe tener empatía con la persona que cuida y ser respetuoso con sus costumbres. Antes de contratar a un cuidador Es importante definir las necesidades que tiene la persona de la que se va a ocupar. Valorar...
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